Indane_fatiga_covid

Fatiga mental y física tras un Daño Cerebral 

Pautas para su detección y autorregulación.

Entre las secuelas que se pueden presentar en personas con DC es común encontrar fatiga mental y física. Esta es de gran importancia porque interfiere notablemente en la actividad de la persona y en especial en su rehabilitación.

Pese a ser común en muchos casos, los afectados no saben detectar y reconocer los primeros signos de fatiga y no son capaces de dosificar su esfuerzo.

Para prevenir la fatiga es importante planificar y controlar el desarrollo de la actividad. Por ejemplo: comenzando con tareas más exigentes y pasar luego a menos intensas; hacer tareas más duras en el momento del día que más energía se tenga; controlar el tiempo de trabajo aunque con la posibilidad de flexibilizar este plan ante cualquier signo de fatiga y adelantar los descansos.

Indane_fatiga

¿Qué se puede notar ante el comienzo de la fatiga?

  • Cambios a nivel postural: pérdida de tono, encorvar la espalda, bajar la cabeza…
  • Dificultad en la concentración de la actividad: sensación de “aturullado”, distraerse con más facilidad…
  • Problemas para enfocar o picor en ojos
  • Lentitud de pensamiento.
  • Aumento de dificultad para expresarse: no hay control de palabras, dificultad para articular algunas palabras.
  • Sensación de enfado o malhumor.
  • Torpeza motora: movimientos mas torpes, lentos, menor estabilidad en la marcha, mayor tendencia a arrastrar los pies, pérdidas de equilibrio…

Ante estos síntomas podemos recurrir a

diferentes estrategias:

  • Detener la actividad y hacer un descanso breve (3 -5 minutos).
  • Cerrar los ojos.
  • Controlar el entorno: reducir las distracciones, bajar la iluminación, ordenar la zona de trabajo.
  • Cambiar de actividad o introducir una complementaria con menos requerimientos cognitivos o físicos.
  • Cambiar de posición: levantarse, estirar las piernas, mover el cuello…
  • Aumentar la base de sustentación: sentarse, apoyar correctamente la espalda en el respaldo, apoyar los brazos en el reposabrazos…

Si no se reduce la fatiga ya sea porque no se han podido detectar bien los signos iniciales o porque no se han hecho las estrategias se observarán los siguientes signos de fatiga que determinan que hay que parar la actividad:

  • Incapacidad de comprender instrucciones
  • Sensación de “quedarse en blanco”, o incapacidad de concentración en la tarea
  • Dolor de cabeza, sensación de acorchamiento, pinchazos, mareo, sensación de calor…
  • Aumento de temblores o la aparición involuntaria de contracciones musculares repetitivas y rítmicas.
  • Irritabilidad, pérdida de paciencia.
  • Sensación de no respuesta muscular.

Fatiga_Indane

¿Qué debemos hacer ante esta situación?

Abandonar completamente la actividad y descansar el tiempo necesario. No se reanudará hasta que se hayan eliminado la fatiga. También se puede sentar, tumbarse o incluso dormir un rato.

Desde el equipo de INDANE hacemos hincapié en la capacidad de poder reconocer la fatiga tanto por parte de la persona afectada como de los cuidadores ya que es un gran limitante para poder realizar la rehabilitación y para llevar a cabo tareas de la vida diaria pues limita la funcionalidad y autonomía de la persona. Gracias a nuestro trabajo multidisciplinar podemos capacitar a la persona a reconocer y atender a estas señales

Desde la fisioterapia y terapia ocupacional ayudamos a aumentar las sensaciones corporales, al aumento de percepción corporal, gestión de la atención, reconocimiento de las barreras físicas…

Gracias a la logopedia y al trabajo de la expresión oral podemos diferenciar cuando se trata de una alteración dentro de la normalidad del paciente y cuando ésta aumenta o tiene problemas para acceder a las palabras y su significado como signo de fatiga.

Con el trabajo de neuropsicología se consigue trabajar la atención y cómo tener un entorno correcto para concentrarse, ser consciente de cuando se pierde la atención, cómo gestionar si es dificultad de acceso a la información o si es verdaderamente la sensación de “quedarse en blanco” o “lentitud de pensamiento”.

ESCRITO POR ANA RODRÍGUEZ, FISIOTERAPEUTA. COLEGIADA Nº O-14086