En Indane, ofrecemos neuropsicología en nuestro centro de Madrid, equipado con tecnología avanzada y un equipo multidisciplinar. Diseñamos planes personalizados para rehabilitar funciones cognitivas, emocionales y conductuales, mejorando la autonomía y calidad de vida tras daño cerebral.
Indane brinda neuropsicología a domicilio, llevando la rehabilitación al hogar del paciente. Adaptamos las intervenciones al entorno familiar para facilitar la recuperación cognitiva y emocional, promoviendo la autonomía.
Las secuelas cognitivas y emocionales tras una lesión neurológica pueden afectar profundamente a la vida diaria. En Indane, el servicio de Neuropsicología está orientado a comprender, tratar y acompañar estos cambios, con un enfoque individualizado que sitúa al paciente y su entorno en el centro de la intervención.
Evaluamos en profundidad las funciones cognitivas (atención, memoria, lenguaje, funciones ejecutivas, percepción…), el estado emocional y la conducta, para establecer un plan de tratamiento adaptado a las necesidades reales de cada persona.
Acompañamos al paciente y a su familia en el proceso de adaptación tras el daño neurológico, brindando apoyo psicológico ante emociones como la ansiedad, la frustración o la tristeza. También ofrecemos pautas y herramientas para entender mejor los cambios y afrontar el día a día con mayor confianza.
En Indane, rehabilitar es también reconstruir el bienestar. Te acompañamos en ese camino con rigor, cercanía y compromiso.
El neuropsicólogo evalúa y trata las funciones cognitivas y emocionales afectadas por una lesión neurológica: atención, memoria, lenguaje, funciones ejecutivas, percepción y conducta. En Indane, además de la rehabilitación cognitiva, el neuropsicólogo acompaña emocionalmente al paciente y a su familia, trabajando la adaptación a los cambios que genera el daño cerebral en la vida cotidiana.
La evaluación neuropsicológica es un proceso estructurado mediante entrevistas clínicas y pruebas estandarizadas que miden cada función cognitiva (atención, memoria, velocidad de procesamiento, funciones ejecutivas, lenguaje y praxias). El resultado permite identificar exactamente qué áreas están afectadas y en qué medida, y sirve de base para diseñar un plan de rehabilitación individualizado y establecer objetivos realistas.
Sí, en muchos casos es posible mejorar la memoria y otras funciones cognitivas gracias a la plasticidad cerebral. La rehabilitación neuropsicológica combina ejercicios específicos para activar circuitos cognitivos alternativos, estrategias compensatorias (agendas, rutinas, alarmas) y técnicas de aprendizaje sin error que reducen la frustración. El grado de recuperación depende de la extensión de la lesión, la edad y la intensidad del tratamiento.
Sí, es una parte fundamental. La depresión, la ansiedad, la labilidad emocional o los cambios de personalidad son frecuentes tras una lesión neurológica y afectan directamente a la motivación y la adherencia al tratamiento. El neuropsicólogo trabaja estas dimensiones desde un enfoque clínico, ofreciendo herramientas de regulación emocional al paciente y orientación a la familia sobre cómo gestionar estos cambios de la manera más adaptativa posible.
La estimulación cognitiva es un conjunto de actividades y ejercicios diseñados para mantener o mejorar las capacidades mentales. Está indicada tanto en fases de rehabilitación activa como en el seguimiento a largo plazo para frenar el deterioro. Es especialmente útil en personas mayores con deterioro cognitivo leve, pacientes con Parkinson o Alzheimer en fases iniciales, y en cualquier persona que haya sufrido daño cerebral adquirido.
Sí. En Indane llevamos la neuropsicología al domicilio cuando el paciente no puede desplazarse. Trabajar en el entorno familiar tiene ventajas: permite observar directamente cómo se manifiestan los déficits cognitivos en situaciones reales, practicar las estrategias compensatorias donde más se necesitan y reforzar a la familia en su papel de apoyo diario al paciente.